Sangre segura para todos

Conteúdo atualizado em: 06/05/2021

El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre para agradecer a los donantes voluntarios no remunerados y concienciar de la necesidad de hacer donaciones regulares para garantizar la calidad, seguridad y disponibilidad de sangre y sus productos.

 

Las transfusiones de sangre y sus productos ayudan a salvar millones de vidas al año. Contribuyen a que pacientes con enfermedades potencialmente mortales vivan más tiempo con mejor calidad de vida, y posibilitan la realización de intervenciones médicas y quirúrgicas complejas. Asimismo, tienen una función vital en la atención maternoinfantil, el embarazo y las respuestas de emergencia a los desastres naturales o causados por el hombre (https://bit.ly/2V7xjSx).

 

El acceso universal a las transfusiones de sangre y los hemocomponentes seguros es un servicio esencial para la salud universal. Las transfusiones sanguíneas se han identificado como una de las ocho intervenciones clave capaces de salvar vidas en los centros asistenciales que ofrecen servicios de atención obstétrica de emergencia.

Línea 1: Integración eficaz y sostenible de los programas nacionales y los servicios de sangre en el sistema nacional de salud para alcanzar la autosuficiencia, seguridad, eficiencia, disponibilidad y acceso universal a la sangre y sus componentes

Se pretende garantizar el compromiso de los países mediante el aumento de la voluntad política y a participación de los ministerios de salud y otros sectores, para que la autosuficiencia, seguridad, disponibilidad y el acceso universal a la sangre y sus componentes sea una prioridad nacional, puesto que la sangre para transfusión es una intervención transversal indispensable en los servicios de salud y un requisito esencial para garantizar el derecho al disfrute del más alto nivel de salud y otros derechos humanos relacionados.

 

Línea 2: Autosuficiencia en sangre y hemocomponentes seguros, mediante el 100% de donaciones voluntarias no remuneradas

El suministro de sangre y de hemocomponentes deberá basarse en las donaciones voluntarias no remuneradas para asegurar la autosuficiencia, disponibilidad y seguridad de la sangre y en la promoción de los modos de vida saludables, la participación y la solidaridad ciudadanas.

Línea 3: Gestión de la calidad en el sistema nacional de sangre y tamizaje para detectar agentes infecciosos transmitidos por transfusión

Busca generar el compromiso de los países para que el funcionamiento del sistema nacional de sangre tenga lugar dentro un marco de gestión de la calidad y se alcance el 100% de tamizaje para detectar los agentes infecciosos estipulados en las recomendaciones de la OPS/OMS, con el propósito de lograr la autosuficiencia, seguridad, disponibilidad y el acceso universal a la sangre y sus componentes.

 

Línea 4: Vigilancia sanitaria, hemovigilancia, gestión del riesgo, monitoreo y evaluación

Se pretende a través de este eje estratégico fortalecer el sistema de vigilancia, evaluación y seguimiento con el fin de disponer de información que permita identificar y poner en práctica intervenciones oportunas y apropiadas para asegurar la suficiencia, seguridad, disponibilidad y el acceso universal a la sangre y sus componentes.